Repaso del año: Evolución personal


  ¡Hola guisantillos! ¿Cómo va todo?

  Antes de nada: ¡Felíz Yule! y próximamente Navidades (esto tenía más sentido ayer, cuando lo escribí, porque era Yule).
  Al 2016 le queda menos y lo cierto que es me he dado cuanta de que esta año ha sido bastante intenso. Por ello me gustaría hacer un pequeño resumen, como una especie de diario.


  Yo ya había empezado a experimentar cierto cambio durante el verano de hace dos años, pero era casi imperceptible. A partir de ahí empecé a meditar sobre muchas cosas que me rodeaban y allá por marzo (del 2015) los cimientos parecían empezar a asentarse (entre ellos, y especialmente importante ,la idea del veganismo, aunque no es de lo que hablaré hoy).
   Creo que el mayor aliciente del cambio fue el estrés y el agobio que sentía en esos momentos, especialmente en mi propia habitación; No estaba a gusto en ella y eso es grabe, pues paso la mayor parte de mi tiempo allí (aquí ¿?). Había un montón de muebles, cosas por todas partes... Por mucho que lo intentara nunca parecía lo suficientemente limpia y ordenada, y muchos menos espaciosa (y eso que es bastante grande en realidad). Ésto me llevó a descubrir un libro llamado "La magia del orden" escrito por Marie Kondo (libro que tengo pendiente reseñar); Vi muchos vídeos en Internet sobre él y acabé comprándolo.

  El libro te lo venden como una guía infalible para ordenar tus cosas, lo cual es en parte cierto y en parte falso, pues el verdadero objetivo antes de ordenar es deshacerte de todo aquello que te sobra ¡Y creedme, a mí me sobraban demasiadas cosas!
   A medida que leía solo podía pensar "cuanto sentido tiene todo lo que dice esta chica". Comencé a emplear el método en mi habitación y cuando hube terminado se vació por completo para un remodelación: Pintar las paredes, cambiar y quitar muebles, cambiar la ubicación de las cosas... ¡Quién la ha visto y quién la ve! ¡Parece otra!: Es mucho más espaciosa, todo tiene su sitio fijo, no tengo esa sensación de "sobredosis de información".
  Tan grande era mi dicha que empecé a buscar en youtube vídeos con el antes y el después (¿enferma quién?), y mediante recomendaciones acabé descubriendo el minimalismo.

   ¡Fantástico! Simplemente fantástico. Vale que estoy muuuy lejos de ser minimalista pero ese espíritu sensato y no derrochador logró conquistarme y cambiar muchísimo mi mentalidad; Eso y Kondo (y el veganismo, por supuesto) cambiaron por completo mi percepción del mundo y me ha hecho más consciente (¡y ahorradora!).
   El caso es que el tener menos cosas materiales por las que preocuparme sumado a este nuevo pensamiento en mi cabeza me ha echo replantearme muchas cosas, entre ellas el rumbo de mi vida y qué es lo que quiero hacer con ella. Aún no tengo respuesta para esto pero espero encontrarla pronto .¡Quién me iba a decir que un par de lecturas y un cambio de alimentación me cambiarían tanto!

   Por otro lado, todos estos cambios han hecho que profundice un poco más en mí misma ayudándome a conocerme un poco mejor. He comenzado a estudiar el comportamiento del "ego" en mi persona, lo cual me está ayudando a entender mejor a los demás y tiene relación con lo anteriormente mencionado. Me he dado cuanta de la gran cantidad de procesos que no controlo y que vistos desde fuera o en frío resultan totalmente absurdos (como el orgullo y los berrinches). Normalmente siempre hay un motivo oculto tras ellos que nos cuesta o no queremos ver, por lo que le acabamos echando las culpas a las circunstancias u a otras personas. En mi caso particular me he dado cuenta de que soy una intolerante con la vida que no soporta salirse de lo planeado (cuando se planea algo, claro). Esto es algo que nos pasa a todos, la diferencia es que he aprendido a verlo en mí a partir de diálogos interiores y la auto observación: ¿realmente me vale de algo seguir dándole vueltas a algo que ya no tiene remedio o que aún no ha sucedido? No. ¿Entonces por qué machacarse? No tiene sentido y es algo que muchos hacemos sin ser siquiera conscientes de ello. Y cansa. 

  Durante todo este año he atravesado varias etapas viviendo este proceso de cambio: Épocas de apatía, me planteé dejar los estudios, viví muchos conflictos internos, no me encontraba a gusto... He llegado a la conclusión evidente de que cuando no te sientes bien con algo es porque no te hace feliz. De ahí que me planteara dejar los estudios pues, durante toda mi vida, han sido mi principal fuente de conflicto con la vida. No podéis ni imaginar lo duro que se me hace estar en un aula cada día; el agobio y la angustia que me provoca, el impulso constante de salir de allí corriendo y llorando sin ningún motivo aparente (se que existe, pero aún no sé cual es)... Por eso este año he decidido tomármelo con más calma, faltar cuando lo necesite, tener un horario de estudio más flexible, dedicarme más tiempo (especialmente los fines de semana), jugar cuando me lo pida en cuerpo, etc. Lo más increíble de todo ésto es que solo me ha quedado una asignatura y el esfuerzo hecho se ha reducido increíblemente. Porque he trabajado eh, no os penséis que me he pasado el trimestre rascando la barriga ¡qué os veo venir!
   Creo que todo este párrafo podría resumirlo como: He cambiado mis prioridades, las notas ya no me parecen tan importantes, lo más importante soy yo. (Y más después de la putada que me hicieron el año pasado, me ha quedado claro que esforzarse por algo que no te llena no vale la pena, especialmente si no se reconoce).

   Cambiando otra vez de tema, he empezado en clases de pintura y dibujo ¡por primera vez! Estoy super contenta con ello, hacía mucho que no le dedicaba tiempo al dibujo y es realmente gratificante (a demás está cerca de casa). He descubierto que me encanta la pintura al óleo, hace que me concentre de una forma única. Aquí os dejo una muestra de como va mi primer lienzo (ya tengo varias ideas para los próximos. Cuando esté terminado lo subiré a DeviantArt y Tumblr). Hasta estoy pensando en comprar un pequeño pack de iniciación para hacer mis experimentos en casa xD

  Por otro lado están el teatro y el doblaje. Ambos me encantan, pero no siento que sea lo que quiero hacer ahora. En cuanto al doblaje, mi voz está muy desentrenada, incluso cantar me cuesta (casi dos años sin a penas hacerlo pasan factura, pero esa es otra historia); Y el teatro... siento que soy incapaz de avanzar, a parte de que, como ya he dicho antes, no es algo que me apetezca hacer últimamente, especialmente después de vivir experiencias desagradables en la parada del autobús, pero eso también es otra historia.  

  Ahora mismo no tengo ni idea de que haré si logro terminar el bachillerato, no se a que quiero dedicarme, solo tengo una lista de cosas que me gustan y cosas que no (lo que quiero en mi vida y lo que no), así que me aferraré a ellas para intentar encontrar eso que busco en el futuro: Una vida sencilla y serena.

  En resumen: Este año he evolucionado mucho como persona, No sé si los demás lo habrán notado pero a mí me parece más que evidente que mi yo presente dista bastante de la de hace dos años. Y aunque estoy un poco perdida no dudo que pronto encontraré mi camino (y la estabilidad emocional, por favor).

***

  Bien, y esto es todo por hoy. Por algún motivo sentía la necesidad de plasmar esto, pues llevaba un par de días reflexionando sobre ello. Se que es bastante parrafada pero los/as que lo hayáis leído espero que al menos os haya parecido interesante.

   Muchas gracias por pasaros, leer y comentar. ¡Un saludo y hasta la próxima!
   ¡Felices fiestas!